BIENVENID@S A "YO EXPRESO"

BIENVENID@S.
Tengo una de las profesionales más hermosas del mundo: PSICOLOGÍA, y me tomé el atrevimiento de escribir este blog, el cual se denomina "YO EXPRESO", para generar un espacio de compartir temas cotidianos, nuevos o que simplemente necesitamos más información.
Este blog comtempla artículos de opinión y revisión bibliográfica que abordan temas clínicos, educativos y organizacionales.

Creo firmemente en la Psicología como la ciencia que nos ayuda no sólo a llevar vidas con menos malestar, sino también como la herramienta que nos permite vivir con mayor optimismo, gratitud, crecimiento personal y en definitiva, con mayor bienestar.

Adelante! Espero sus comentarios, porque no hay mejor que EXPRESARSE para saber de ti.

miércoles, 26 de octubre de 2016

TIPS PARA ASFIXIAR AL AMOR

Debatir los vínculos amorosos bajo concepciones irrealistas, absolutistas e irracionales puede convertirlos fácilmente en mitos o formas de ahogar al amor. Y es que el amor puede pasar de ser romántico a experimentar un frenesí de sentimientos de invasión, depresión, hostilidad, celos, ansiedad o de compasión y sin darse cuenta estás envuelto en mitos o creencias irracionales sobre el amor, insano por supuesto, que a corto o largo plazo puede acabar…. Y ahora, ¿cómo te desvinculas?

Suele pasar que es incomprensible como logramos engancharnos con ese compañero (a) inadecuado (a) y nos sumergimos en sentimientos y pensamientos autodestructivos, incapacidad de tomar decisiones y nos vemos perturbados, hacemos muchas preguntas y es difícil poner “punto final” a la relación. Varios de esos pensamientos pueden provenir de las creencias que tenemos como familia, por ejemplo: “el matrimonio es para toda la vida”; otros provienen de las experiencias de la vida algunas no muy gratas que nos hacen tomar un juicio por ejemplo “todas las mujeres son así”.

Bien, he tratado de filtrar 6 pensamientos más comunes que en mi experiencia profesional me ha permitido explicar algunas formas de cómo ahogamos al amor. Veamos algunas de ellas.

El amor verdadero debe durar toda la vida.
¿Toda la vida debe durar el amor? Pues no. En algún momento uno deja de sentir amor o estar enamorado y es muy normal sentirlo.
Esta es un pensamiento incapacitante, tal vez lo ideal en muchas relaciones, pero sí se convierten en una regla de conducta y genera sometimiento absolutista ya que encaja dentro de los “deberías”, atrayendo a tu relación desavenencias, desajustes, es momento de retirarse.  ¿Acaso la mujer que ha sufrido maltrato debe pensar así? Pese a que tu pareja te fue infiel, ¿debe durar toda la vida? Quien dice que debe durar toda la vida, dónde está escrito.

Si te pierdo, ya no podré vivir.
Realmente ¿no podrás vivir? … Otra falacia. Con este pensamiento estoy cancelando darme otra oportunidad, pues ¿acaso no me lo merezco? Solo una relación insana puede hacerte pensar de esa manera. Entendamos que las personas a lo largo de la vida amorosa, son hechos para compartir momentos agradables o desagradables, tales han generado aprendizajes y engrandecernos como personas. Entendamos que escogemos nuestras parejas, así como también podemos dejarlas ir y no por eso sentirnos mal, ya que no son nuestra propiedad.

Es necesario recibir amor todo el tiempo para reconocer que me ama.
El amor no puede ser un acto de condicionamiento. Ni tampoco someterlo a una “lista” o  check list o ir deshojando margaritas para saber que mi pareja me ama. Más allá de supeditarlo a que otra persona me demuestre su amor, es mejor analizar qué estoy haciendo yo para apostar por él o ella.  El amor es recíproco sí, el amor es libre sí.

Eres el único (a) en mi vida y debo arriesgar todo por ti
Claro, si mi pareja quiere que me aviente del quinto piso, pues me arriesgo por ella/él, así de fácil, ¿verdad? Imposible.
Si apostamos por alguien, es justamente porque tenemos conciencia y voluntad que lo que hacemos es para el bien de la pareja (funcionando como un equipo), no para satisfacer solamente sus deseos o caprichos de él/ella, sin importar lo que podamos sentir y por ende salir lastimados.

Debes demostrarme siempre que amas fuertemente solamente a mí.
¿Qué es demostrar que amas fuertemente? ¡Cuidado! A veces los celos insanos pueden jugar una mala pasada. Las demostraciones de amor están basadas en el auto respeto, en palabras más sencillas, tu pareja tiene una identidad y un espacio, “tiene una vida”. Y si asumió un compromiso contigo es porque te ama con el paquete completo, o sea con tus malos ratos y tus buenos ratos.

Si tú no me amas como yo te amo, entonces no me amas.
Entendamos que la pareja tiene derecho a experimentar sus propios sentimientos y conductas con respecto a uno y hay cosas que no puedes cambiar, pero aun así intentas aceptarlo como mejor puedas y a pesar de ello puedes seguir amando.  Las relaciones de pareja no pueden ser vistas como termómetros, sino como conjunto de acciones basados en la sabiduría.

Concluyendo, los pensamientos explicados tienen como origen ser inválidas y falsas. Tal vez si invertimos y nos despojamos de los pensamientos absolutistas de “deberías” o “tendrías que” podríamos ser más funcionales en nuestras relaciones de pareja y cuidar los vínculos que establecemos. Sé que no es fácil, pero si tampoco lo intentas, no podrás saberlo.








sábado, 15 de octubre de 2016

DESARROLLO PSICOSOCIAL DE UN NIÑO

Tener un niño en casa, es sinónimo de alegría y bendición, pero a su vez se acumulan un conjunto de preguntas sobre cómo orientar y sobre todo hacer la tarea de padres muy bien. Uno de los aspectos que el niño tiene dentro de su proceso integral de desarrollo y aprendizaje, es el aspecto psicosocial. Para efectos de este artículo utilizaremos la teoría psicosocial del psicólogo alemán Erick Erikson para describir algunas características importantes del desarrollo.

Erik Erikson describe el desarrollo psicosocial en 8 etapas o fases, pero en esta oportunidad nos abocaremos a las 4 primeras fases que explican el comportamiento social del niño (de los 0 a 12 años). Cada fase o estadío está comprendido por tareas o funciones psicosociales, donde cada progreso funciona a través de un principio epigenético, se establece que cada etapa tiene una base y un orden, sobre ella se van construyendo y agregando más piezas hasta formar un todo para el óptimo funcionamiento del niño. En palabras más sencillas, es como querer armar un rompecabezas y te falta una pieza o tomar otra pieza de otro rompezabezas, de ninguna manera podría obtener el armado correcto. Así cada etapa tiene un tiempo establecido y acelerar/forzar o ser indiferente a las funciones de cada etapa, no ayudaría en el desarrollo del niño, como pretender exprimir naranjas en un exprimidor de limones, el solo intentar hacerlo no obtendríamos los resultados esperados.

Al ir cumpliendo las funciones por cada etapa, el niño atraviesa  “crisis”, lo que comprende el pasarse de un estadio a otro, que bien puede ir en forma ascendente o se produzca un estancamiento o maladaptaciones; las potencialidades y debilidades de cada etapa podrán superarse en la medida el niño obtenga de sus representaciones significativas (padres, profesores y sociedad) aspectos básicos de guía y orientación, de ello tenga como resultado virtudes psicosociales como la esperanza (primer estadio), voluntad (segundo estadio), el propósito (tercer estadio) y la competencia (cuarto estadio) para desenvolverse en su medio.

A continuación, detallaré algunas características psicológicas por cada estadio.

El primer estadío es confianza versus desconfianza -esperanza (comprende desde 0 a 12-18 meses).

  • La tarea consiste en desarrollar la confianza sin eliminar completamente la capacidad para desconfiar.
  • Nace de la sensación de bienestar de sentirse acogido y amado.
  • Es la madre quien deberá proporcionar al niño los cuidados con los que se le transmitirá aceptación y reconocimiento para que sienta al mundo como algo seguro y de confianza.
  • La desconfianza surgirá en la medida que el niño no experimente cuidado, pero que le servirá para generar una actitud de prudencia y actitud crítica de la vida.
  • De la resolución positiva entre confianza y desconfianza, consecuencia de los cuidados y calidez que brinden los padres, surge la virtud “esperanza” que dará como resultado la idea de que las cosas tienen una solución, que la vida tiene sentido y puede enfrentarla.


El segundo estadío: autonomía versus vergüenza y duda – Autonomía (comprende desde los 2 a 3 años).

  • La tarea es alcanzar un cierto grado de autonomía, pero conservando también la vergüenza y la duda.
  • Se da el aprendizaje de la verbalización – de la capacidad de expresión oral, traducidos en auto expresión, libertad motora de poder caminar, coger objetos, el niño explora y manipula su medio, acompañado de orientación y ayuda de los otros. El niño a través de estas acciones adquiere autonomía.
  • La vergüenza y la duda, surgirán cuando hay un excesivo control o acuden de inmediato a satisfacer las necesidades del niño, impidiéndole ser independiente y dudar de sus habilidades, por lo que la capacidad de autocontrol quedaría de lado.
  • De la resolución positiva entre autonomía y vergüenza y duda, surge la virtud “voluntad”, que permite tener la capacidad de querer aprender, decidir libremente y que la determinación de “poder hacerlo” sea equilibrado.


El tercer estadío: iniciativa versus culpa y miedo – propósito (comprende desde los 3 a 5 años).

  • La tarea fundamental es de aprender la iniciativa sin una culpa exagerada.
  • Es la edad del juego, los padres deben alentar la fantasía, curiosidad e imaginación y el entrenamiento de la expresión de sus sentimientos e inquietudes.
  • La iniciativa lo adquiere entre “hacer o no hacer” o “voy o no me voy”.
  • La culpa y miedo, surgirá cuando imagine situaciones futuras producto de sus acciones, como no colocar los juguetes en su lugar, sabrá que mamá o papá se pueden molestar por este acto.
  • De la resolución positiva entre iniciativa y culta y miedo, surge la virtud “propósito”, de buscar metas a través de su iniciativa e imaginación, crear la conciencia moral a través de principios y valores internalizados por sus figuras de ejemplo que son los padres, también conocer las limitaciones de sus actos.



El cuarto estadío: industria versus inferioridad – competencia (comprende desde los 6 a 12 años).


  • La tarea principal es desarrollar laboriosidad a tiempo que se evita un sentimiento excesivo de inferioridad.
  • La industria o laboriosidad acoge instrucciones sistemáticas de los adultos en el ámbito que se desenvuelve ya sea en la familia, escuela; es decir este estadio se presta para la realización de las actividades, funciones, reglas y responsabilidades que se le asigna en el hogar, como también en la etapa escolar. Se motivan la productividad y creatividad, sentimiento de éxito de la satisfacción de llevar a cabo algo.
  • Si el niño se frustra demasiado o no logra mucho éxito, se desarrolla sentimientos de inferioridad, pero depende de los recursos del menor para que lo vuelva a intentar o se defienda.
  • De la resolución positiva entre industria e inferioridad, surge la virtud “competencia”, el cual se desarrolla mediante sentimientos de capacitación, participación en las actividades dispuestas por el colegio o casa, dar inicio a su capacidad científica y tecnológica.



En conclusión, Erik Erikson nos dice que debe existir un ajuste idóneo entre las dos polaridades por cada estadío, ya que cada una, desarrollan características importantes para el crecimiento normal del niño, todo ello abocado a un sentido de equilibrio, de tratar de poner en una balanza las condiciones que permitan al menor no generar un niño sobreprotegido ni tampoco indiferente, abandonado, sino enseñar que las situaciones que atraviesa son útiles para afrontar la vida.

Referencias bibliográficas:

Bordignon, N. (2005). El desarrollo psicosocial de Eric Erikson. El diagrama epigenético del adulto. Revista Lasallista de Investigación, 2(2), pp.50 - pp.63. Recuperado de http://www.redalyc.org/pdf/695/69520210.pdf


Gautier, R. (2001). Erik Erikson. Recuperado de http://webspace.ship.edu/cgboer/eriksonesp.html

Robles, B. (2008). La infancia y la niñez en el sentido de identidad. Comentarios en torno a las etapas de la vida de Erik Erikson. Revista mexicana de Pediatría, 75(1), pp.29 – pp.34.

Imagen extraída de https://www.google.co.ao/search?q=desarrollo+psicosocial&espv=2&biw=1366&bih=662&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=0ahUKEwjnsfS_2dzPAhVLPxoKHbe8CQMQ_AUIBigB#imgrc=PCcULnrpE4JAYM%3A





viernes, 7 de octubre de 2016

EL “EFECTO H” EN LAS ORGANIZACIONES

Las organizaciones buscan sí o sí generar productividad, por ende, generar valor económico, es como que el ser humano necesita de sangre para vivir, de lo contrario, la vida se acabaría. Pero las organizaciones modernas no pueden reducirse solamente a gráficos, curvas, números, sino que deben tener especial cuidado de sus colaboradores, ya que éstos son los que ejecutan y dan valor a las acciones de la empresa.

El profesor de Centrum Católica, Marcelo Pimentel, manifiesta que las empresas cuentan con dos elementos: los hard skills que son los conocimientos adquiridos y memorizados a lo largo de años de trabajo y formación, mientras que los “soft skills” son las capacidades que tienen las personas para relacionarse mejor y desenvolverse a la perfección en su vida laboral, por ejemplo, las relaciones interpersonales, los estilos de comunicación, motivación, satisfacción laboral, entre otros. Ninguna de las dos es más importante, sino que la suma de ambas cumplen un rol fundamental dentro de las empresas; no podemos tener colaboradores muy técnicos sino están motivados con su labor o tener un colaborador por excelencia con buena capacidad de persuasión sino tiene las capacidades técnicas para desempeñarse como administrador.
Pimentel (2016), manifiesta que recursos humanos deben ser muy minuciosos para identificar las acciones que contribuyen en el individuo y que acciones tienen impacto (económico) en las organizaciones, asegurarse que todos los factores sean administrados para estar desarrollados profesionalmente como individualmente y que exista equilibrio no solo en la parte económica sino también en la parte afectiva.

Y es aquí, este último punto donde indagaremos, la parte afectiva. Cuántas empresas invierten en que sus colaboradores se sientan felices con lo que están haciendo, que al salir de casa, el solo hecho de pensar en su trabajo, sea regocijante… que ese taller u horas de capacitaciones, no solo sea parte de motivarlos intrínsecamente sino también generen el valor afectivo, de conocerse más, de saber que piensan, como es la dinámica de relacionarse, como manejan sus conflictos; no pueden tomarse como desgaste de tiempo y de dinero, sino como una actividad que me generará retorno de la inversión, o llamado por sus siglas en inglés ROI ( Return On investment). Las empresas que aún siguen pensando que invertir en taller es un egreso, déjeme decirles que esa empresa no tiene claro de cómo administrar los planes y estrategias que permitan generar impacto económico.  

Y una de las variables que las organizaciones deben hurgar es como hacer felices a sus colaboradores, ya que es una forma de fidelizarlos, ahorrar tiempo y potencializar sus habilidades para el bien de la empresa. El psicólogo Matt Killingsworth, que investiga sobre el efecto H (Happiness), el factor “felicidad”, manifiesta que tener un auto o una casa son cosas que se esperan generen felicidad, pero no es así. Él manifiesta que “la felicidad tiene que ver con el contenido de nuestras experiencias cotidianas”, con quien compartimos el almuerzo, con que proveedor nos relacionamos más, hasta la forma de saludar de tu jefe, la primera llamada telefónica, entre otros, son acciones que forman parte del día a día.  Otro buscador de happiness Shawn Achor, indica que “el cerebro positivo es 31% más productivo si está positivo”, si experimenta emociones positivas y por ende genera felicidad.

Entonces ¿Cómo genero el efecto H en mi empresa?
La psicología positiva, creada por el psicólogo Martin Seligman, es una teoría que se aproxima a la generación de happiness, el cual se encarga de estudiar científicamente las experiencias positivas, los rasgos individuales positivos, desarrollar las fortalezas de las personas, además de establecer que el sentimiento de felicidad o bienestar es bastante estable y se puede modificar por circunstancias específicas. Según Seligman todas las fortalezas que se practican puede desencadenar emociones positivas, promueven bienestar, esperando resultados positivos en el futuro, a través del control de sus acciones y confianza de sus habilidades o destrezas. Por ejemplo, empezar el día recibiendo una llamada de reclamo, no es lo más gratificante, ¿verdad? y peor aún si dejo que esto “me arruine el día”. Diferente es al recibir este reclamo, tomarlo como parte de la labor y que más allá de maximizarlo es buscar una solución, el pensar de esta manera no solo “no te arruinó el día” sino dio apertura a la creatividad para solucionar un conflicto que mejore las relaciones con el cliente y por ende la eficiencia y eficacia en el trabajo.

Otro aporte que brinda Seligman, es que las organizaciones deben tratar de generar optimismo como efecto de happiness, por lo que se relaciona con las expectativas y creencias de las personas que ocurrirán cosas positivas en el futuro. Viendo el caso anterior, si la persona que recibió la llamada se predispone a que ocurrirá algo malo “me arruinó el día”, pues así será su sentir, pensar y actuar durante el día y podría interferir en el clima laboral de la organización.  Sumado a esto, el psicólogo Shawn Achor, brinda un dato interesante, solo el 25% de la felicidad y el éxito tiene que ver con el coeficiente intelectual, el otro 75% se puede predecirse por los niveles de optimismo, apoyo social y por percibir la presión como reto en vez de amenaza. Entonces las ventajas de felicidad son muchas y desde el punto de vista biológico, están dadas por la cantidad de dopamina que irriga el cerebro cuando somos positivos, porque también activa los centros de aprendizaje, permitiendo adaptarte al mundo de una manera diferente, con creatividad e inteligencia.

Otra forma de generar happiness, es estar presente en cada momento como lo manifiesta Matt Killingsworth. En su reciente investigación Matt creó una aplicación “Track your happiness” (Rastrea tu felicidad). Dentro de los resultados, encontró que un 47% de personas están pensando en algo distinto de lo que están haciendo, usted probablemente esté leyendo esté artículo, pero también esté pensando qué almorzará hoy o cómo llevará a su hijo al colegio, entre otras actividades. En conclusión, todas las acciones están acompañadas de divagación de la mente, el cual se traduce como no concentrarse en el aquí y ahora y por lo tanto causa infelicidad, ya que las personas se quedan pegadas en las preocupaciones, no permitiéndose disfrutar del momento y de la actividad que está realizando. Imagine usted que está conduciendo y hay mucho tráfico, pero en vez de pensar en lo estresante que es el tráfico por qué no pensar en la satisfacción que tendré al llegar al lugar de destino (casa, trabajo). Otros serían mis sentimientos y la incomodidad del tráfico estaría eliminada. Es más, concentrarse en el aquí y ahora, te ayudaría a descubrir y diferenciar que actividades son las que da más satisfacción. A veces actuamos como autómatas.

Por otro lado, el psicólogo Mihaly Csikszentmihalyi, nos dice que no solo basta estar en el presente para tener felicidad, sino que debemos dar importancia y atención a los estados de fluidez, los cuales hacen alusión a los momentos excepcionales que experimentamos en la vida.  La metáfora "fluir" es la que muchas personas han utilizado para describir la sensación de acción sin esfuerzo que sienten en momentos que sobresalen como los mejores momentos de su vida. El fluir tiende a suceder cuando una persona tiene por delante una serie clara de metas que exigen respuestas apropiadas y retroalimentación. 
Cuando una persona está en estado de fluidez, en la conciencia no queda espacio para pensamientos que distraigan ni para sentimientos irrelevantes, y éstas experiencias sirven como imán para aprender, para desarrollar nuevos desafíos. Por el contrario, si solo hacemos cosas deprimentes, es improbable que acabemos viviendo una vida muy feliz. Pero cuando a una persona le gusta lo que hace y está motivada para hacerlo, centrar la mente se convierte en una actividad sin esfuerzo, aun cuando sean grandes las dificultades objetivas. Por ejemplo, si la secretaría disfruta de redactar oficios, organizar la oficina y gestionar los proyectos, será mucho más productiva que una secretaria que ve estas actividades como pesadas o solo lo hacen por una condición monetaria.
Las emociones positivas como la felicidad, la fuerza o la actitud alerta son estados de "negentropía psíquica", porque la energía psíquica puede fluir libremente hacia cualquier pensamiento o tarea en que decidamos ponerla. Cuanto más se parezca a una actividad de flujo, más implicados estaremos y más positiva será la experiencia.

Para finalizar, la calidad de vida no depende sólo de la felicidad, sino también de lo que uno hace para ser feliz. Si muchas personas no tienen idea de cuáles son los componentes de su propia vida de los que realmente disfrutan, es momento de ponerse a pensar.


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Achor, S. (mayo de 2011). El feliz secreto para trabajar mejor {Archivo de video}. Recuperado de https://www.ted.com/talks/shawn_achor_the_happy_secret_to_better_work?language=es#t-715936

Csikszentmihalyi, M. (1998). Aprender a fluir. Barcelona: Editorial Kairós.

Contreras, F. y Esguerra, G. (2006). Psicología positiva: una nueva perspectiva en psicología. Diversitas: Perspectivas en Psicología, 2(2), pp.311-pp-319.

Killingsworth, M. (noviembre del 2011).  ¿Quieres ser más feliz? Permanece en el momento {archivo de video}. Recuperado de https://www.ted.com/talks/matt_killingsworth_want_to_be_happier_stay_in_the_moment?language=es#t-590449


Pimentel, M. (09 de junio de 2016). ¿La Felicidad Individual Aporta a las Empresas? - CENTRUM TV {archivo de video}. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=xeTBZv5MtwA